Una promesa de negocio inmobiliario es un contrato que se lleva a cabo entre el comprador y
vendedor de un bien raíz antes de firmar una escritura de compraventa definitiva. Cabe destacar
que en este acto jurídico solemne, tanto el promitente comprador como el promitente vendedor
determinan un compromiso para realizar la compraventa de una propiedad, estableciendo
términos, reservas, plazos, precios, forma de pago, multas en caso de incumplimiento, avaluación
anticipada de perjuicios, formas de resolución de desavenencias, entre otros puntos importantes
que quedan establecidos en este documento que nace por la vía del derecho, y rige la relación
contractual entre las partes. Dicho de otra manera, con la firma de la promesa de compraventa se
oficializa el compromiso de una parte que vende la propiedad y de otra que la va a comprar,
regulando el procedimiento para celebrar un contrato de compraventa definitivo de una
propiedad. Para el comprador, es recomendable que la promesa se celebre por escritura pública
ante Notario y se inscriba en el Conservador de Bienes Raíces pertinente.

Si cuentas con una promesa de compraventa podrás determinar las reglas claras y precisas en
cuanto a la celebración del negocio inmobiliario, resguardando tus derechos de forma segura y
concreta, rayando la cancha del juego. Algunas de las garantías que existen al firmar la promesa de
compraventa son:
- Asegurar el valor y características de la propiedad.
- Reservar el título del inmueble al comprador.
- Establecer multas y avaluación de perjuicios anticipada en caso de incumplimiento de alguna de las partes.
- Establecer un límite de tiempo para que el promitente comprador pueda gestionar su crédito hipotecario u otros trámites. Entre ellos, que el comprador tenga tiempo suficiente para, hacer el estudio de títulos de la propiedad y reúna los requisitos para firmar la escritura, entre otros atinentes a la materia.



